Tu habitación (VIII)
… unas finas braguitas negras. Observaba cada uno de tus pasos y tú, siendo consciente de ello, procurabas avanzar muy lentamente, insinuándote, dejando que contemplara tu desnudez. Moría de deseo, sucumbía ante las provocaciones, mi cara me delataba. Mis ojos se clavaban en las eses de tu cintura, para subir por tu torso hasta tu cuello… hasta tu mirada… para bajar otra vez hasta tus rodillas… recorriéndote entera, con mis pupilas centradas en ti. Sentía el tacto de tu piel, respiraba tu olor, me estremecía. Lamía poro a poro tu pecho, te acariciaba espalda y hombros, devoraba tus labios y comenzaba a bajarte el último trocito de tela que te quedaba. Y estabas a varios metros de mí, pero notaba el calor de tu cuerpo, como si volvieras a estar a mi lado, en la cama. Llegando a la puerta, te giraste, mostrando tus encantos, con la intención de seguir con aquel juego provocativo. Me miraste y, soltando un beso al aire en mi dirección, desapareciste. Oía tus pasos, pero no lograba adivinar tus intenciones. Poco después, volvía a verte. Llevabas una toalla blanca, muy ajustada, que marcaba a la perfección tu silueta, tus curvas… y que apenas terminaba más allá de tu cadera. Tus manos escondían algo, tras de ti. ¿Qué sería? No me dejaste tiempo para intuirlo. Tu brazo tomó impulso, lanzándome una bola negra, que atrapé entre mis manos. Tu…




28 October 08 at 9:29 am
Información Bitacoras.com…
Si lo deseas, puedes hacer click para valorar este post en Bitacoras.com. Gracias….
29 October 08 at 12:00 pm
Un puffffffffffffffffffff gigante es lo que puedo decir.
Me encanta(s), ya lo sabes
¡¡Continuación!!
Tres mil besazos.
P.D: Sip… tu cara te delata