Sigue sin tener sentido

De los productores de El hacha de Gimli, hijo de Gloin, y del creador de No tiene sentido… llega… sigue sin tener sentido:

  • Estar en contra de los toros (y en general, ser defensor de la vida animal), y a favor del aborto. Cazar jabalíes es malo, pues tienen derecho a vivir. Y sin embargo, estás negando ese mismo derecho a vivir a alguien de tu propia especie… Si no somos quiénes para decidir sobre la vida de un animal, por qué sí para decidir la vida o muerte de un ser humano? :O :O
  • Considesarse democrático y apoyar dictaduras (o camuflajes afines) como Cuba o Venezuela. Las dictaduras de derechas son muy malas, fascistas!!! Las dictaduras de “izquierda“, son buenas!!! :O Hitler pasó a la historia como sádico (entre otras cosas y con toda la razón), pero de Stalin pocas veces se oye hablar. Y Castro es el mayor santo sobre la faz de la tierra…. :O :O :S Del mismo modo, Franco era el malo maloso, mientras que el ejército popular podía fusilar a medio país… ¿?
  • Declararse pacifista, fiel defensor de una alianza de civilizaciones…. y vender (y revender) armas a todo el que las pague bien. ¿? ¿?
  • Subir impuestos en tiempos de crisis. Si la gente está apurada, cómo van a pagar precios más caros? :S
  • Estar en contra del capitalismo…. y tener dos teles, dos coches, un pisazo, un apartamento en la playa….
  • Declararse cristiano (o de confesión similar) y hacer imposible la vida al vecino…. aka a dios rogando…. y con el mazo dando….
  • Declararse ateo y decir “por Dios!!” o “gracias a Dios“, o cualquier referencia del estilo… ¿? ¿? ¿?
  • Decir “te quiero” y no estar dispuesto a sacrificar nada por ello. (No se puede tener todo)

Y tantas otras cosas en un mundo que tiene una lógica incoherente…

La responsabilidad de tus actos

El ser humano (recuerda que decir personas humanas es un atentado a la semántica) tiene (y debe tener) la capacidad de hacerse responsable de sus actos. Un perro, un gato, un león… actúa en base a su instinto, a su naturaleza, sin tener conciencia de sus propios actos. Cuando tú, Mara, tengas la obligación de elegir, de optar, de actuar… piensa antes en las posibles consecuencias, y si estás decidida a afrontarlas.

Siempre hay elección, y siempre podemos optar por hacer lo correcto. ¿Y qué es lo correcto?, te preguntarás. Esa pregunta es precisamente aquella que debes hacerte. Reflexiona sobre las repercusiones de tu actitud, de tus palabras, de tus acciones. Un hecho en el presente puede tener infinidad de efectos en el futuro, malos y buenos, para bien y para mal. Por ello no es algo que debas tomar a la ligera, más si se trata de temas trascendentales como la vida de tu hijo, tu filosofía de vida o tu integridad moral. Si Sarah Connor hubiese optado por matar a su hijo John, la humanidad hubiera quedado huérfana, sin líder… y la resistencia contra las máquinas hubiera sucumbido en pocos meses. Imagina todas las posibilidades que hubiera descartado ese hecho, concebido desde ciertas hordas de antaño como feminista. Los hijos de John tampoco existirían, ni sus nietos, ni muchas generaciones de ese árbol. El destino de Kate también hubiera cambiado de forma drástica, así como el de todos que tuvieron algún contacto con él. ¿Te das cuenta que estarías jugando a ser Dios, poniendo infinitas variables en la vida de tantos?

También debes recordar, Mara, el valor de la vida humana. Muchos afirman ser pacifistas, hippies, fomentar la hermandad mundial y la alianza de civilizaciones, pero luego no respetan la raíz de la magia. Cada vida es un tesoro, un don, una oportunidad de hacer un mundo mejor.

Y, sobre todo, sé coherente. Si eres responsable para hacer algo, también sé responsable para afrontar aquello que genere ese algo. Y si no, no lo hagas. Si dices una frase, cúmplela. Y si no, no la digas. Que nadie te pueda tachar de hipócrita, titiritera o farsante. Sé auténtica, vive con dignidad y en base a tus principios, a tus valores. Si te equivocas, rectificar es de sabios, y reconocerlo también.Vive tu vida, pero nunca desprecies alguna otra.

No se puede tener todo

Sara entra en la casa de Lucas, que duerme en el sofá. Se sienta, le besa y…

Lucas: qué haces, Sara?

Sara: es que te he visto dormido, tan guapo…

Lucas: habíamos hablado de esto, no?

Sara: ya… ya lo sé…. si he venido para decirte que entiendo todo lo que me dijiste, que tienes razón… pero no me parece justo que tengamos que controlarnos… yo no quiero esto…

Lucas: yo no quiero esto hoy… pero a lo mejor lo quiero mañana… o a lo mejor no lo quiero nunca… Sabes lo que te pasa, Sara? Que eres una niña, una niña caprichosa, que no se ha dado cuenta que… hay veces… que hay que elegir. Y yo te elegí a ti. Y tú elegiste a tus padres. Y está bien, lo acepto. Es más, estamos mejor que antes….

Los hombres de Paco (wikiimdb)

No se puede tener todo. Una lección que Lucas trataba de explicar a Sara, una lección que, imagino, se aprende con el tiempo, con el paso de los años. Yo desearía hacer mil cosas, tener mil oficios (uno cada semana, por ejemplo), dedicar horas y horas a decenas de aficiones, trabajar una hora al mes como alto directivo sin haber dado un palo al agua antes, estudiar varias carreras a la vez… pero, por desgracia, el tiempo es limitado y la vida es finita. Y, por ello, debemos tomar decisiones que también por desgracia afectan, de forma inevitable y de un modo u otro, a nuestra vida. Particularmente, me produce un sentimiento de rechazo las personas que dicen querer algo (y no dudo que lo quieran) pero esperan a la providencia divina, a que un poder místico les envuelva y les permita hacer cuanto se les pase por la cabeza, con sólo pensarlo.  Es decir, se desea algo, pero no se aporta lo necesario para que ese deseo pase a ser una realidad. Falta de valor, palabras bonitas que el viento se lleva, buenas voluntades que se quedan en nada… Quizás no se aporte porque la vida es complicada, un hecho puede depender de muchos factores, puede suponer muchos daños colaterales, cosas que perder, sacrificios que asumir… y es ahí donde radica la necesidad de elegir, porque no se puede tener todo. Y si no eliges (o eliges otra cosa) entonces queda feo exponer y defender cuánto deseas algo, porque estarás ofendiendo a quien sí ha elegido, a quien ha tomado un camino perdiéndose otro.

El agua moja, el cielo es azul… que diría Joe Hallenbeck. O como dirían las madres, a quién algo quiere, algo le cuesta.

Miedo

Miedo es pensar que puedo perderte. Miedo es el futuro sin ti, el presente en tu ausencia, el pasado en la angustia de no conocerte. Miedo es echarte de menos, necesitar tu aliento en el mío, vivir anhelando tu respirar en mi pecho. Miedo. Miedo es desear abrazarte y tocar al aire, vagar por las horas con sed de ti. Miedo es…

El síndrome del mal trato

Alguna semana atrás, escuchaba a una amiga desahogarse, en algo que nombraré como “el síndrome del mal trato” (que no del maltrato). Esta enfermedad está muy extendida… y es de las peores dolencias que se pueden llegar a padecer, en cuestión de sentimientos. Además, para quién es daño colateral de él, es debastador. Y, para mi mente sentimental, incomprensible. Típico de la raza feminil, se viene observando cierta extrapolación a otras razas, cambiando su nombre de “síndrome del macarra” por el actual, pero manteniendo toda la filosofía heredada del originario “síndrome de estocolmo“.

Haciendo uso de variables, para definir el ejemplo basado en hechos reales, diremos que X está enamorado de Z. Son novios (o al menos, eso parece). X cuida de Z, se preocupa por Z, le da la vida entera. A pesar de la relación y de que Z jura y perjura que está enamorado de X (en el mejor de los casos, que también es mucho suponer, pero seamos optimistas), por alguna extraña razón, Z apenas ofrece un poco de tiempo y ganas a X. Entonces X comienza a pensar… porque es evidente y notorio, a pesar de todo lo que pueda decir, que algo falla. Y para cuando tiene las primeras conclusiones, se encuentra con el siguiente panorama: Z corta con él, para liarse con su ex, que lejos de tratarle igual que X, no hace nada más que jugar con ella. El mundo de X se desvanece, se hunde, se desintegra. Porque la gravedad no radica en el hecho de que una relación se muera, sino en el engaño cometido, en la humillación, en el desconcierto. Me sonó a Deja Vú. Y es algo que aunque pase mil veces más, nunca podré asimilar…

Cualquier palabra de consuelo, resultaría inútil. No duele que te dejen, duele el cómo y el por qué (narices) no te dejaron antes, en su día, y no varios (nuevamente en el mejor de los casos) meses después. Tú le hubieras regalado tu vida y tu ahora ex, en cambio, te ha dejado por otro, llamado H. :O :O Que para más inri, además de ser su ex, le trata fatal y abusa de ella. ¿Cómo se come esto? ¿Cómo se asume? Cuando te miras al espejo, todavía llueven más y más preguntas… ¿tan malo soy que se va con lo peor? ¿tan poco soy que no merezco que me haya dicho la verdad? ¿valgo tan poco que no se ha tomado la molestia de decirme lo que sentía? ¿soy un trapo? ¿un objeto de usar y reemplazar? ¿no soy digno de ser respetado?

El asunto me volvió a poner los pelos de punta. Pero el tema a tratar, hoy no era ese. Así que, volveremos a él. Resulta curioso que H trate fatal a Z, y que Z, no sólo no le mande lejos sino que le defienda a toda costa, fusilando a todo bicho viviente que ose sugerir la maldad intrínseca de Y. Podría ser una variante del síndrome de la sangre… pero.. si ni tan siquiera es de tu familia, cómo puedes alabar y dar prioridad a quien te considera opción, trapo o afín? Increíble, oiga. Y a una persona que lo daría todo por ti, ni maldito signo de atención mínima. :O :O Como decía al principio, de forma inicial el síndrome era llamado del macarra, puesto que parecía haber una analogía en todos los casos. H era un macarra o su equivalente en femenino, malota (o sus derivados, que en la fauna del señor, será por especies) y parecía que eso era lo atrayente del asunto. O tal vez miedo a la soledad, paranoias mentales, necesidades afectivas varias.. o vete tú a saber qué. El caso es que pasa con demasiada frecuencia, resultando paradójico: las variables que deberían repelerse no se repelen y las que deberían juntarse no se juntan, debido al citado síndrome. Además, por alguna otra extraña razón, los espectadores cercanos acaban por implicarse sin quererlo en el asunto, aumentando la repercusión de la enfermedad.

En fin…

pd.- nótese que antes he hablado de relación, abusando del lenguaje, pues relacionarse sólo se relacionan los elementos de subconjuntos para formar uniones, intersecciones…

El concepto de amor (tercera parte)

Definitivamente, la cigueña se equivocó. Se equivocó la cigueña, se equivocaba. Creyó que el norte era el sur, que el pasado era el presente, que este mundo era otro mundo. Poniendo en precedentes (aunque decía un estimado profesor que poner sólo ponen huevos las gallinas), se recomienda leer el concepto de amor y su segunda parte. La verdad es que con eso de estar enamorado había dejado en la armería el Hacha de Gimli, hijo de Glóin, pero….

Hay cosas que sigo sin ver. Y me sigue llamando la atención cómo la gente tiende a aferrarse a cualquier cosa, incluso a un clavo ardiendo (o un muro plagado de dinamita), por no afrontar ciertas evidencias. Los sabios antiguos dirían aquello de “mejor solo, que mal acompañado“, pero como tantas cosas de antaño, la frase ha quedado en el olvido. Ahora, con la filosofía social y lista del todo vale (que si no vale todo, uno es retrógado y no sé cuántas cosas más), no está mal visto el uso indiscriminado y afectivo – sexual de personas. Total, mientras haya condón… De todos es sabido que con la promiscuidad nunca me he llevado nada bien, pero aquello que no soporto en absoluto es el engaño, la falta de honestidad. Si al mal de liarse con todo lo que respira, se mueve y/o se menea se añade el paripé de te quiero mucho (pero sólo como la trucha al trucho, que ya se sabe que la trucha lo engañaba con el salmón y el trucho era “bi y le daba a tó“, en jerga popular) o del ni contigo ni sin ti (quiero que estés pendiente de mí a todas horas, pero… oye… no te quiero… sentirse deseada, sube karma, y desquicia mentes, pero lo segundo, es valga la redundancia, secundario… aka un daño colateral de caprichos varios) tenemos los ingredientes necesarios para fabricar una bomba de relojería sentimental. Y es una bomba única, que sólo quema y destroza a una parte, a la usada, a la engañada.

Lo curioso del tema es que, en ocasiones, la situación es sabida por la parte engañada, y esta adopta la reacción de aceptar la trama conspiratoria. Actuar y ganar un óscar, siempre será más fácil que afrontar la realidad, y asumiendo que el uso es mútuo… los males serán menores… en principio. Aún así, no se evaporaría mi sangre (hervir es poco) si no escuchar decir eso de “te quiero“. Y es que quererse se pueden querer muchas cosas… y no por ello nos vamos liando con todas y cada una… por probar, a ver que sale, a lo que surja… Sam Wheat decía a Molly que “te quiero” ya no signficaba nada, que lo decía todo el mundo, sin sentido alguno, como quién no quiere la cosa. Decir un “te quiero usar hasta que me dé la vena” es demasiado largo y no quedaría cool en el susodicho paripé. Así que…

Cinco frases que no quiero oir…

Hay muchas más, pero…

  • Espero a mi príncipe azul. Esperar sólo se espera al bus en las dársenas rojas de la emt. Cuando se espera algo, es muy probable que se vea en cualquier cosa eso que se espera, por el puro deseo y desesperación de esperarlo y que no llegue.
  • Voy a buscar novio. Buscar sólo se buscan las llaves cuando uno las pierde. Si consideras que una persona está a la altura de unas llaves y se merece que la busques, como si fuera una oferta del carrefour escondida entre la maraña de productos….
  • Quiero encontrar un novio. Del mismo modo, encontrar sólo encuentras las llaves que habías perdido y que de forma previa, habías buscado…
  • Deseo tener pareja. Emparejar sólo se emparejan los calcetines y los paneles del mastermind para conseguir más puntos.
  • Mantengo una relación contigo. Relacionar sólo se relacionan conceptos, elementos de un subconjunto con los de otro, formando propiedades matemáticas únicas. Si quieres tener una relación, haz un JOIN de dos tablas…

Hoy día el amor no significa nada, carece de valor. Se ha transformado en un sucedáneo barato con el que conseguir fines varios, desde olvidar los problemas de la vida, hasta no vivir en soledad. Pero el sentido más profundo ha quedado en el olvido, se ha extinguido. La realidad, el materialismo, lo práctico… ha terminado por ahogarlo y tan sólo algunos habitantes de la Tierra Media conservan la magia de creer en el amor eterno.

Prefiero vivir una vida a tu lado, que afrontar la eternidad sin tenerte“, Arwen, esposa de Aragorn, aka la elfa que renunció a la inmortalidad, propia de su pueblo, por amor.