Mano de adamantium

Pero podría ser de titanio. De acero. De hierro, al menos. Pero en estos lares es de las cosas peores vistas. En otros lugares, un traidor (dícese de aquel espía que vende información a otros países, por ejemplo) sería considerado reo de muerte, por un delito capital. También en otros lugares, un terrorista capturado (vivo, si se da el caso) no vería jamás la luz del día, en una de esas cárceles análogas a la mítica Alcatraz (aka cadena perpetua, como mínimo). Y un pirata somalí, sin duda, sería convertido en picadillo por comandos de operaciones especiales… terminando con esa frase de “si ves que eso, vuelves“.

Spain is different. Aquí un estafador puede salir en televisión y que en el cartelito ponga “abogado”, un terrorista puede ir a visitar a su familia (o incluso pedir la libertad para que no sufran :O :O), un violador puede volver a la actividad sexual a los pocos meses si se porta bien, los menores lo son para ingresar en prisión, pero no para otros menesteres de macabra naturaleza… total… que parece que adoptar la llamada “mano dura” que dicen los antiguos recuerda demasiado a la represión de años anteriores. En fin…