Ojos que lloran, una estrella que se aleja. Mi corazón se descompone, se rompe en mil pedazos, apenas puede mantenerme en pie. La vida pasa y cada segundo que no estás entre mis brazos la voy perdiendo. Y me preocupa. Me preocupa un futuro sin ti, el amanecer sin sentir el calor de tu cuerpo bajo las sábanas, el despertar con la angustia de perderte, de perdernos. Porque cuando imagino el futuro, sólo te veo a ti…
Archive for the ‘Rincón literario’ Category
Vacío
Sentirte lejos, estar ausente. Vacío. Abrir los ojos y no observar cómo sigues dormida, dar vueltas en la cama buscándote. Eso es vacío. Un agujero que crece en el alma, que azota cada neurona, una estaca que se clava en el corazón y que sólo desaparece cuando te abrazo. Nada tiene sentido sin ti, y contigo la inmortalidad es el deseo único. Te quiero tanto…
El día siguiente
Poco ha cambiado. Un día más, pero el mismo sentimiento. Y mañana volverá a pasar. Y volveré a quererte, con todas mis fuerzas. Por la noche cerraré los ojos, pensando en ti, y a la mañana siguiente despertaré con la misma obsesión por besarte. No puedo vivir sin amarte…
Dos: tú y yo
Dos. Dos personas, dos amantes. Dos años. El mismo pulso acelerado, la misma emoción. Felicidad. Calma. El mundo ya no gira y todo se detiene en el momento mágico de besarnos. Sentimiento intacto, pasión creciente, ganas de ti. Vacío si no estás, plenitud al tocar tu piel. Locura. Amor. Aniversario.
Nosotros
Estrellas, luz de Luna. Noche. Dos amantes descansan sobre la arena de playa, abrazados, observando la bóveda celeste. Cielo y tierra. Tú. Yo. Nosotros.
Fuego
Miedo. Por primera vez sentía miedo, pánico, tenía algo que perder. Una chica, el amor de mi vida. Dos contra cinco, nueve pistolas. Tensión. Miradas. Y fuego.
Preciosa
Las sábanas apenas cubrían tu cuerpo. Hacía calor, una madrugada de verano arrancaba en la habitación y mis ojos hacía rato que estaban abiertos, observando el compás de tu respiración sobre la cama. Tu piel, el contorno de unas curvas perfectas, tu olor… volvía a crearse un mundo paralelo, onírico, lleno de sensaciones y sentimientos. Hombros desnudos, torso a medio tapar, caderas protegidas sólo por tu ropa interior… estabas preciosa. Una imagen grabada a fuego para siempre y un recuerdo que evocar en los días grises sin ti. Y a pesar de estar tan cerca, de tenerte a centímetros, comenzaba a desquiciarme. No podía resistirlo, necesitaba acariciarte, besarte, recorrer tu espalda con las yemas de mis dedos y hacerte despertar con el placer en tus sentidos. Era inevitable, te deseaba tanto…
Otra noche…
Noche, otra noche. Otra más. En vela, sin dormir, esperándote. Luces apagadas, silencio. Llanto. Y un corazón que palpita, extrañándote. Mi piel necesita tu tacto, tus caricias, sentir el calor de tu cuerpo y saber que estás a media vuelta, en la misma cama. Tu respirar es vida en mis oídos, tu ausencia puñales en mi cabeza. Sigue siendo tanta la necesidad de ti…
Terror
Terror. Terror es tu ausencia, necesitar… necesitarte. Las noches en vela imaginándote, el amanecer caótico tras mis sueños, levantarse esperando nada. Mirar el reloj estancado, caminar por un rumbo sin sentido, donde no estás tú. Quebrar planes, desvanecer ilusiones. Gritar al vacío, ser espectador. Eso es el terror. Mi terror. Mi temor.
Pánico
Pánico es cada segundo sin ti, cada palabra que no puedes escuchar, cada gesto que no puedes ver. Pánico es vivir esperándote, sentir que no llegas. Pánico. Mirar el horizonte, mirarte a ti, oír tus pasos alejarse mientras se acerca el silencio. Eso es el pánico. Observar el lado vacío de la cama y amanecer al día siguiente empapado en tu recuerdo. Imaginarte llamando a la puerta, imaginar tu regreso. Pánico.




