Porque esperar…
Porque esperar…
- esperas en las dársenas rojas al bus de la EMT. ¡Que llegas tarde al trabajo!
- esperan las madres a sus hijos, en la puerta del colegio, a las 5, para darles la merienda!
- esperas tu turno en el mercado… ¿quién da la vez?
- espera el colchonero a que su equipo gane algún partido…
- esperan, los trabajadores, a que llegue el fin de semana para desconectar…
- esperas a tus amigos en la plaza.. ¡has quedado!
- esperan los del anuncio a que den las seis, para llamar más barato a cualquier operador….
- esperas regalos chulos el día de tu cumpleaños.
Si consideras una espera que el tiempo pase sin que surja la magia del sexo, piénsalo dos veces. O tres. O las veces que te hagan falta. Y si sigues teniendo interés, contrata a profesionales, presionando las teclas (y no a tu pareja) del ordenador para tales fines.
Porque esperar, esperas en tu casa, hotel o afín, a que el profesional del sexo llegue. ¡Y sin engaños! Para todo lo demás, ¡magia!
No podemos sentir por ti.
Dirección General del Sentimiento, el hacha de guerra.




